Hace unos días llegó a mis manos una noticia sobre un slogan con mucho éxito, hace casi medio siglo, que sigue vigente hoy en día «Sonría, por favor» ¿Te acuerdas?
Y es que no somos conscientes de los grandes efectos que puede causar en nosotros y en los demás el sonreír.
Una sonrisa producirá más serotonina y endorfinas en nuestro cuerpo, que son las sustancias naturales que proporcionan felicidad y que podemos segregarlas nosotros mismos acostumbrándonos a dibujarla en nuestra cara desde el comienzo del día.
Es curioso que se necesiten 62 músculos para enfadarse y 26 para sonreír. ¡Es más fácil sonreír que enfadarse!
La sonrisa te beneficia ti pues empiezas a sentirte mejor, aunque sea forzada, ya que generamos una estimulación en el cerebro… ¡cómo si comiésemos dos mil tabletas de chocolate! Y además, cuando sonríes, envías la señal a los demás de ser una persona cercana que transmite confianza y suelen devolverte la sonrisa, pues gracias a nuestras neuronas espejo, es contagiosa. Incluso existen estudios científicos concluyendo que las personas sonrientes viven más tiempo que los que no lo hacen habitualmente.
Y tú… ¿Te animas a desempolvar tú sonrisa o eres de los que la regalan?
Paloma García Riera y Mijares